Las "Reglas Deming" para la gestión de calidad judicial
Maraniello, Patricio Alejandro
Voces
ADMINISTRACION DE JUSTICIA ~ CONSTITUCION NACIONAL ~
CAPACITACION
LABORAL ~ ESTADISTICA ~ JUEZ ~ FUNCIONARIO JUDICIAL ~ EMPLEADO DEL PODER JUDICIAL
Las "Reglas Deming" para la gestión de calidad judicial
Maraniello, Patricio Alejandro
Voces
ADMINISTRACION DE JUSTICIA ~ CONSTITUCION NACIONAL ~
CAPACITACION
LABORAL ~ ESTADISTICA ~ JUEZ ~ FUNCIONARIO JUDICIAL ~ EMPLEADO DEL PODER JUDICIAL
Título: las "Reglas Deming" para la gestión de calidad judicial
Autor: Maraniello, Patricio Alejandro
Publicado en: Sup. Act. 12/04/2011, 1
Sumario: Introducción. — I. Génesis de la gestión de calidad. — II.
Definición y elementos esenciales. — III. La ciencia estadística. —
IV. Los catorce puntos de Deming. — V. La gestión de calidad en la
justicia. — VI. Implementación de las Reglas Deming para la justicia.
— VII. A modo de conclusión.
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Introducción
Mucho se ha hablado sobre gestión de calidad, hasta llegar al punto de
ser pregunta obligada en todo concurso judicial o administrativo. Lo
mismo se observa en el ámbito académico cuando se interrogan a los
concursantes -para la categoría de titular o de adjunto- acerca del
modo en que se desarrollará la cátedra o comisión concursada en
relación con los criterios de gestión.
Sin embargo, a priori, no podría decirse con certeza si realmente la
llamada gestión de calidad resulta adecuada para la totalidad de los
ámbitos imaginables, sean éstos de índole académica, judicial,
político o social. Es decir, parecería quedar planteada la alternativa
de que pudieran existir organizaciones en la cuales no sea pertinente
su aplicación, por resultar de cumplimiento imposible o de muy difícil
puesta en práctica.
Y en ese camino, resulta de suma importancia preguntarnos si la
gestión de calidad puede implementarse en la Justicia con las mismas
exigencias y expectativas que las normalmente utilizadas en el ámbito
de una empresa, o si necesita una indispensable adaptación creando una
gestión autónoma que podríamos denominar aquí gestión de calidad
judicial.
2
I. Génesis de la gestión de calidad
William Edwards Deming (2) fue físico, ingeniero, matemático,
estadístico, profesor, y un pionero de la Calidad Total (TQM - Total
Quality Management) (3).
Durante la Segunda Guerra Mundial, Deming enseñó a los técnicos e
ingenieros estadounidenses una serie de técnicas estadísticas que
pudieran mejorar la calidad de los materiales de guerra (4). Fue este
trabajo el que atrajo la atención de los japoneses.
Después del desgarrador conflicto bélico, la Unión Japonesa de
Científicos e Ingenieros decidió convocar al. Dr. Deming. Al aceptar
la invitación, en julio de 1950, arribó a Tokio y se reunió con la
Unión, quien lo presentó a los administradores principales de las
compañías japonesas. Durante los próximos treinta años, Deming
dedicaría su tiempo y esfuerzo a la enseñanza de los dirigentes
industriales japoneses. Y ya hacia 1956, se transformó su dudosa
reputación inicial como especialista en producción, colocándola
mediante sus resultados objetivos en un sitial de elogio y de
admiración.
Deming propuso sus famosos "14 puntos" y "7 pecados mortales" y los
compartió con algunas de las corporaciones más grandes de los Estados
Unidos y Canadá. Sus estándares o normas de calidad se convirtieron en
sitios comunes en los libros de administración, mientras que el premio
Deming, otorgado por primera vez en Japón, pero ahora reconocido
internacionalmente, es anhelado por algunas de las corporaciones más
grandes del mundo.
¿Por qué fue Deming exitoso en Japón y previamente desconocido en su
lugar de origen?
Deming fue invitado al país del crisantemo cuando su industria y
economía se encontraban en crisis, no solamente por defectos de
organización interna muy antiguos, sino por el aterrador final de la
guerra con la destrucciónde por bombardeo nuclear de dos de sus
principales ciudades en 1945.
Los dirigentes nipones escucharon el despliegue de técnicas novedosas
de muestreo y de control de calidad industrial que modificaron su
forma de pensar, su estilo de administrar y su trato con los
empleados. Al seguir la filosofía de Deming, los japoneses cambiaron
su economía y su productividad por completo para convertirse en los
líderes del mercado mundial.
La dirigencia empresarial y gubernamental quedó tan impresionada por
este cambio, que el Emperador Hirohito condecoró a Deming con la
Medalla del Tesoro Sagrado de Japón en su Segundo Grado. La mención
3
decía "El pueblo de Japón atribuye el renacimiento de la industria
Japonesa y su éxito mundial a Ed. Deming".
Cuando en junio de 1980 la cadena NBC emitió un documental sobre el
éxito industrial de Japón, las corporaciones estadounidenses
comenzaron seriamente a prestar atención. La realidad exhibía una
producción decadente, con sus costos operativos en aumento. Resultó
entonces natural que los presidentes de tales corporaciones comenzaran
a revisar sus antiguas posturas. En consecuencia, decidieron consultar
al Dr. Deming para que analizara los resultados obtenidos por sus
negocios. Las soluciones rápidas y fáciles, típicas de las
corporaciones del país del norte, no funcionaban de acuerdo con lo
esperado.
Los principios de Deming establecen con claridad que, mediante el
empleo adecuado de lo que se conoce como inferencia estadística, una
compañía ebria puede ser capaz de bosquejar el funcionamiento de su
propio sistema. Esta posibilidad permite visualizarlo y así observar
en detalle de qué manera se ejecuta el trabajo. Se tendrá entonces una
herramienta que orientará la adopción de medidas apropiadas para
mejorar la respuesta parcial o global de dicho sistema.
A través de un proceso de transformación en avance, y siguiendo los
catorce puntos y siete pecados mortales, las compañías estarían en
posición de mantenerse a la par, soportando de manera adecuada los
constantes cambios del entorno económico. Esto supuso un camino más
largo, con más procesos de los que estaban acostumbradas las
corporaciones de los Estados Unidos. De aquí, la resistencia a las
ideas de Deming, que incluyeron -en un típico caso de falacia ad
hominem- veladas sospechas de propagar un ideario de corte socialista
(5).
II. Definición y elementos esenciales
Antes de hablar de gestión de calidad debemos definir que es
"Gestión". Esta palabra deriva del latín gestionis; y mientras que el
Diccionario de la Real Academia nos dice que es la "acción y efecto de
administrar"(6).
Ahora bien, para poder administrar correctamente algo, debemos tener
en cuenta los siguientes elementos de partida:
1) Un gestor o gerente. En el caso del proceso judicial, ese gestor es
el juez (7), que viene a cumplir un rol de administrador de recursos
escasos, para hacer efectivos los derechos constitucionales
pretendidos por los justiciables.
2) Un recurso para administrar: En el ámbito judicial, es la causa, el
tiempo de las partes y los elementos materiales y humanos del tribunal.
4
3) Diseño de metas: Entre los primeros pasos que se requieren para
poder realizar un programa de gestión de calidad el diseño de metas es
un estudio de la situación actual y sus resultados -como se dijo
antes-, que permitirán trazar nuevas proyecciones con herramientas más
eficaces orientadas a la mejora del funcionamiento en general.
4) Cálculo de obstáculos. En todo proyecto se debe estimar los
obstáculos o las pérdidas.
Pero el socio indispensable de la gestión es la calidad, es el grado o
nivel de excelencia de servicio, "algo bien hecho", por cuanto se
relaciona no sólo con el término de eficacia, sino también con el de
eficiencia (8).
El concepto de "calidad", en el sentido de Deming, básicamente está
compuesto por una combinación humana que se establece a partir de
aquel que presta un servicio o produce un bien (administrativo, o de
justicia según sea el caso) en relación directa con las expectativas,
los deseos, la cultura y las aspiraciones de la sociedad que recibe
dicho bien o servicio.
La calidad, también en el sentido de Deming, señala un bien social,
destinado a desarrollar valores y principios tales como la
solidaridad, la participación, la creatividad y en definitiva el
bienestar y satisfacción de los administrados o usuarios, según
corresponda, sin olvidar, en ningún momento, la estructura social, las
necesidades y los intereses de los diferentes actores sociales, que
incluyen sus angustias cotidianas.
III. La ciencia estadística
La ciencia estadística fue concebida, muy aproximadamente entre
1750-1850, tanto en Francia como en el Reino Unido. En el primer país
nombrado se acuñó el término statistique y en el segundo, la voz
statistics. Ambas palabras aluden de manera muy directa a la "Ciencia
de los números del Estado". Reitero lo de aproximación en el tiempo,
pues hay atisbos claros de estadística en algunos trabajos elaborados
por el mismo Tales de Mileto (circa 600 a.C.) (9), como así también en
la obra de Galileo Galilei (1620). (10)
A partir de estos añejos orígenes conviene recordar en mi opinión, los
aportes fundacionales del francés Simeon Denis Poisson (1781-1840),
del belga Adolphe Quetelet (1796-1874) y del británico Francis Galton
(1822-1911), por los siguientes motivos:
* Respecto de Poisson, la cita es necesaria, precisamente por su
estudio acerca de la congestión judicial en los tribunales parisinos,
luego del colapso político que sobrevino tras el fin del régimen
napoleónico. Este trabajo fundacional (1830) se llama "Recherches sur
la probabilité des jugements en matières criminelles et matière
5
civile" (Investigación acerca de la probabilidad respecto de los
juicios civiles y penales). Su mismo título, casi exime de cualquier
comentario específico, pues podría resultar ocioso, dada la
pertinencia total del mismo.
Basta señalar que la llamada distribución de Poisson que emerge de
dicho estudio resulta fundamental para el análisis y administración
óptima de los procesos que se generan a partir de una cola de
individuos o de entidades (expedientes) que exigen atención
específica. Por lo tanto, sus resultados y consecuencias resultan de
imprescindible aplicación en el ámbito judicial.
La evolución de los trabajos iniciados por Poisson, tras más de 200
años de desarrollo teórico y aplicado, ha originado la aparición de
una teoría estadística ineludible, que utiliza con perfecta
compatibilidad los principios de Deming, denominada teoría de colas
(ing. queueing theory) (11).
* El franco-belga Adolphe Quetelet es absolutamente interesante, pues
fue el primero en aplicar métodos estadísticos "duros" en cuestiones
sociales de todo tipo.
* Finalmente, los aportes de Galton resultan hoy imprescindibles, pues
muestran la amplia gama de aplicaciones humanísticas que requieren
métodos estadísticos, y que sin ellos, resultarían de imposible
abordaje. Debido a ellos, en cambio, es posible establecer los
conceptos de inferencia estadística y de intervalo de confianza. La
inferencia estadística, a diferencia de la inferencia lógica, contiene
siempre un grado de error que está controlado por el denominado
intervalo de confianza correspondiente. Estos intervalos, por ejemplo,
aparecen en los análisis bioquímicos que los pacientes realizan según
los solicita el médico de cabecera. Para dar un ejemplo, el índice de
PSA saludable (antígeno prostático específico) tiene un intervalo de
confianza definido por el 0 como piso y 4 como techo.
Luego, debe quedar claro que los métodos elaborados por Galton, y
luego continuados por numerosos investigadores (Fisher, Pearson, Rao,
etc.), aparecen en cuestiones de salud pública, comunicaciones,
economía, y desde luego, en procesos de administración judicial.
IV. Los catorce puntos de Deming
Deming ofreció catorce principios fundamentales para la gestión y
transformación de la eficacia empresarial. Los puntos se presentaron
por primera vez en su libro "Out of the Crisis" ("Salir de la Crisis")
(12).
1. Crear constancia en el mejoramiento de productos y servicios, con
el objetivo de ser competitivo y mantenerse en el negocio, además de
proporcionar puestos de trabajo.
6
2. Adoptar una nueva filosofía de cooperación en la cual todos se
benefician; y ponerla en práctica enseñándola a los empleados,
clientes y proveedores.
3. Desistir de la dependencia en la inspección en masa para lograr
calidad. En lugar de esto, mejorar el proceso e incluir calidad en el
producto desde el comienzo.
4. Poner fin a la práctica de comprar a los más bajos precios. En
lugar de esto, minimizar el costo total en el largo plazo. Buscar
tener un solo proveedor para cada ítem, basándose en una relación de
largo plazo de lealtad y confianza.
5. Mejorar constantemente y por siempre los sistemas de producción,
servicio y planeamiento de cualquier actividad. Esto mejorará la
calidad y la productividad, tendiendo a disminuir los costos de manera
constante.
6. Establecer entrenamiento dentro del trabajo mediante la oferta de
cursos de capacitación.
7. Establecer líderes, reconociendo sus diferentes habilidades,
capacidades y aspiraciones. El objetivo de la supervisión se localiza
en ayudar al personal, y atender el funcionamiento sin fallas de
máquinas y dispositivos destinados al trabajo.
8. Eliminar el miedo y construir confianza. De esta manera todos
podrán trabajar más eficientemente (13).
9. Borrar las barreras entre los departamentos. Abolir la competición
y construir un sistema de cooperación basado en el mutuo beneficio que
abarque toda la organización.
10. Eliminar eslóganes, exhortaciones y metas pidiendo cero defectos o
nuevos niveles de productividad. Estas exhortaciones sólo crean
relaciones de rivalidad, la principal causa de la baja calidad. Por su
parte, la baja productividad reside en el sistema y éste va más allá
del poder de la fuerza de trabajo.
11. Eliminar cuotas numéricas y la gestión por objetivos.
12. Remover barreras para apreciar la mano de obra y los elementos que
privan a la gente de la alegría en su trabajo. Esto incluye eliminar
las evaluaciones anuales o el sistema de méritos que da rangos a la
gente y crean competición y conflictos.
13. Instituir un programa vigoroso de educación y auto mejora.
14. Involucrar a todo el personal de la compañía en la labor
7
cotidiana, para llevar a cabo la transformación. La transformación es
trabajo de todos.
V. La gestión de calidad en la justicia
La gestión de la calidad en la administración de justicia implica el
conjunto de actividades identificadas con la calidad, pero con
objetivos y responsabilidades específicas. Las diferencias serán
trazadas a partir de una innovadora planificación y control de la
calidad en la actuación judicial, con parámetros constitucionales por
un lado y con una aptitud transformadora por el otro en donde los
jueces brinden un verdadero servicio eficiente y eficaz a los
justiciables.
La calidad administrativa en la justicia tiene su basamento en el
mismo Preámbulo de nuestra Constitución Nacional cuando se señala de
manera explícita "afianzar la justicia". En otros términos, significa
hacerla firme, consolidarla y sostenerla. Esto exige el concurso de
todos los integrantes de la cadena judicial, quienes, con su trabajo
diario, brindan el servicio de justicia. A ellos debemos dirigirnos,
porque son quienes llevan a cabo las gestiones tendientes a asegurar
la más alta calidad posible, pero con miras a solucionar las angustias
de la vida cotidiana, las tensiones sociales o las necesidades y los
intereses de amplios sectores de la población excluidos.
El sistema de gestión de calidad se refiere a la democratización del
trabajo administrativo, dejando de lado la organización autoritaria,
la imposición organizacional de la jefatura o gerencia del juez o
administrador. Se trata entonces de lograr la auto-organización, es
decir, el compromiso de todos, desde el más simple de los empleados,
que tiene un rol bien determinado, y que está en condiciones de
defender e integrar la regla de la acción cotidiana.
Por estas razones, en lo que refiere a calidad judicial, también se
sugiere la presencia de un nuevo tipo de figura en el Poder Judicial
que podemos asociarlo con la idea de "Administrador Judicial",
identificado con actores que poseen "perfiles públicos bajos", con
gran capacidad de negociación en lo referente a la administración.
Este funcionario tratará de controlar tensiones, y disminuir los
conflictos organizacionales. A tales administradores, se los podría
considerar como "coordinadores". Y en tal carácter intentarán
compatibilizar los distintos intereses y necesidades de los sujetos
que integran el sistema judicial interno o externo, con las metas en
el área de la gestión, referidas a la eficiencia y la efectividad del
juzgado.
Al respecto, cabe observar que en algunos juzgados norteamericanos
existe la figura del "Court Manager" -como ya fuera señalado en la
nota 7- o Administrador del Juzgado, que no es el Juez. Este
funcionario ayuda a dar agilidad interna a los procedimientos
8
administrativos (procesos de flujo natural), que no están vinculados
con la calidad axiológica interna de los expedientes en trámite. Esta
tarea específica, a veces de tenor muy considerable, libera al Juez de
una pesada carga laboral complementaria.
VI. Implementación de las Reglas Deming para la justicia
Muchos son los elementos que debemos tener en cuenta en un proceso de
gestión de calidad. Por ejemplo: lograr procesos cortos y
estandarizados mediante el aprovechamiento inteligente de los recursos
y, como se dijo, buscar como objetivos constantes, en primer lugar, la
eficacia y luego la eficiencia. Estos son algunos de los elementos que
toman las reglas ISO (14) y/o IRAM.
Pero, en honor del creador de la gestión de calidad, seleccionaré de
las 14 reglas de William Deming, tan sólo 6 para ser implementadas en
los juzgados existentes o los que se vayan a crear en el futuro.
1. Implementación de nuevas tecnologías: El expediente digital, el
sistema de auto consultas de expedientes (SAE), como tiene
implementado la Provincia de Santa Fe, las notificaciones electrónicas
(Mendoza).
Estos enunciados constituyen el punto 1 de Deming: "crear constancia
en el mejoramiento de productos y servicios, con el objetivo de ser
competitivo y mantenerse en el negocio".
2. Nuevas filosofías de cooperación: Comprender que el Poder Judicial
ofrece un servicio para los ciudadanos que es el servicio de justicia.
El Dr. Lorenzetti dice que la gestión de calidad debe ser política de
Estado. Abrir libros de quejas en los juzgados, realzar encuestas y
reuniones regularmente con abogados, para intercambiar ideas de
mejoras, firmar convenios de cooperación con la Cámara Electoral para
poder consultar desde el juzgado los pedidos de informes de domicilio
de personas (como ya lo ha realizado la Cámara Federal de Apelaciones
de Seguridad Social), realizar un convenio con la Unidad de
Administración Común (UAC), para los expedientes que ya no tienen
movimiento o están paralizados.
Este es el punto 2 de Deming: "adoptar una nueva filosofía de
cooperación en la cual todos se benefician, y ponerla en práctica
enseñándola a los empleados, clientes y proveedores".
3. Estudio de situación: Mirar lo que no se detecta. Realizar diversos
diagramas de flujos, donde se verá de qué manera circulan los
expedientes. La tarea permitirá establecer el badén de tiempo y los
nudos de saturación. También podrán detectarse los tiempos muertos de
los expedientes y los agujeros negros.
Este es el punto 5 de Deming: Mejorar constantemente y por siempre los
9
sistemas de producción, servicio y planeamiento de cualquier
actividad. Esto va a mejorar la calidad y la productividad, bajando
los costos constantemente".
4. Mejora continua y plan de perfeccionamiento y de capacitación: No
se puede mejorar, si no se tienen herramientas. Para ello necesitamos
realizar cursos de perfeccionamiento, organizar grupos de trabajo
(15), reuniones de discusiones de diferentes problemáticas, y la
elaboración de los manuales internos de calidad y de capacitación.
También puede contemplar la organización de concursos para cubrir
cargos administrativos y/o técnicos en todos los niveles de la
Justicia, con jurados sorteados entre académicos, representantes del
gremio judicial, funcionarios y magistrados judiciales.
Este es el punto 6 de Deming: "Establecer entrenamiento dentro del
trabajo capacitación".
5. Liderazgo estratégico: Se trata entonces de lograr la
auto-organización, es decir, el compromiso de todos. Se requiere de
liderazgos de "perfiles públicos bajos" con gran capacidad de
negociación en lo referente a la administración, que trata de
controlar tensiones y disminuir los conflictos organizacionales. Se
refiere a la democratización del trabajo administrativo, dejando de
lado la organización autoritaria, la imposición organizacional de la
jefatura o gerencia del juez o administrador. En una democracia todos
participan, pero una decide, y éste es la persona estratégicamente
puesta en dicho rol.
Este es el punto 7 de Deming: "Establecer líderes, reconociendo sus
diferentes habilidades, capacidades y aspiraciones. El objetivo de la
supervisión debería ser ayudar a la gente, máquinas y dispositivos a
realizar su trabajo".
6. Reconocimiento del otro: Desacralizar la figura del juez, quitar el
miedo a los miembros de los juzgados para poder darles tranquilidad y
confianza para una mejor eficiencia y eficacia en la tarea diaria.
Este es el punto 8 de Deming: "Eliminar el miedo y construir
confianza, de esta manera todos podrán trabajar más eficientemente".
VII. A modo de conclusión
W. E. Deming utilizó sabiamente el corpus estadístico vigente en su
época, para afinar el deficiente control de calidad a la que estaba
sujeta la industria japonesa de posguerra. Con tales herramientas,
hacia 1960-1970, la óptica de aquel origen ya rivalizaba con la óptica
excelsa y tradicional de origen alemán. Hoy en día, mientras Detroit
ha perdido su tradicional hegemonía industrial como polo
automovilístico, los autos de origen japonés y coreano muestran en
casi todos sus aspectos tecnológicos tolerancias mucho más exigentes
10
que sus homólogos estadounidenses. Esto dicho por los propios usuarios
y tecnólogos de tal origen.
La aplicación de los seis puntos de Deming al ámbito judicial es un
buen reflejo de normativa tecnológica original, que puede llevarse a
cabo para un mejor y más eficiente servicio de justicia.
Es interesante reiterar -como fuera ya señalado- el concepto del
Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo
Lorenzetti, cuando declara que la gestión eficiente en la Justicia
debe ser tomada como una política de Estado. De hecho, en algunos
juzgados nacionales o federales aún subsisten carteles para estimular
a los ciudadanos en el sentido de enviar sus sugerencias de mejora al
Consejo de la Magistratura de la Nación. Ese tipo de estímulo a la
participación se puede observar en la entrada del edificio de Peritos,
sito en la calle Bartolomé Mitre 718. La dirección electrónica está
claramente a la vista y es: .
Es por todo ello, que el mejoramiento constante de la justicia es una
tarea de todos: ciudadanos, funcionarios, magistrados y políticos,
porque la democracia no está sólo referenciada en la organización
política, sino también en la justicia, consolidando de este modo la
denominada "democracia judicial".
(1) Agradezco la invalorable colaboración al Licenciado Ricardo Miro
por su aporte técnico en el presente trabajo.
(2) La temprana vida de Deming fue caracterizada por la pobreza y el
trabajo duro. Nació el 14 de Octubre de 1900, en Sioux City, Iowa. Su
padre, un abogado luchador, perdió una demanda judicial en Powell,
Wyoming, lo cual hizo mudar a la familia a dicha ciudad cuando Deming
tenía siete años. Vivieron en una casa humilde donde el preocuparse
cuál sería su próxima comida era parte de su régimen diario. Deming
salió a trabajar cuando tenía ocho y lo hizo en un hotel local. Con
sus ahorros en mano, Deming se fue de Powell a la edad de 17 hacia
Laraman, a la Universidad de Wyoming donde estudió ingeniería. Recibió
un Ph.D. en Física-Matemática en la Universidad de Yale en 1927 donde
fue empleado como profesor. Deming recibió muchas ofertas en la
industria privada y tomó un empleo trabajando para el Departamento de
Agricultura en Washington, D.C. Fue allí donde Deming conoció a su
esposa, Lola Sharpe, con quien se caso en 1932, y fue presentado con
su guía, Walter Shewhart, un estadístico para los Laboratorios Bell,
cuyos escritos impactaron su vida y se convirtieron en la base de sus
enseñanzas
(3) http://alfjr7.tripod.com/EdDeming.html
(4) Deming, W.E.: "Some Sampling Theory", New York, Dover, 1994 edition.
11
(5) Ver la solapa histórica del Deming Institute (Washington D.C):
http://deming.org/
(6) Real Academia Española, "Diccionario de la Lengua Española, 22a edición.
(7) Existen países donde el administrador judicial no es el juez, sino
un profesional específicamente contratado para ejercer dicha función
(Ej. En los EE.UU., el Court Manager).
(8) La eficacia es la capacidad para el logro de un determinado
resultado, mientras la eficiencia es la eficacia asociada con el
empleo de la tecnología pertinente óptima. Ambos términos son de uso
habitual en los campos de la ingeniería industrial y otras disciplinas
afines, como la investigación operativa y la logística.
(9) Russell, B: "Historia de la Filosofía Occidental", Tomo I, Madrid,
Editorial Aguilar, 1970. El ilustre pensador británico narra la
crítica que recibiera Tales por parte de sus contemporáneos, y la
respuesta tanto eficaz como eficiente elaborada por el filósofo griego.
(10) Galileo: "Dialogues concerning two new sciences", New York,
Dover, 1990 edition.
(11) La bibliografía es abrumadora y carece de sentido citarla aquí.
Un mero paseo por cualquier buscador específico de la web, en especial
el Google Académico, arrojará cientos de títulos (artículos o libros)
sobre esta disciplina.
(12) Deming, W. Edwards (1986). "Out of the Crisis", MIT Press. OCLC
13126265. ISBN 0-911379-01-0.
(13) Obsérvese en este caso que la confianza y la ausencia de miedo
permiten elegir con más comodidad la tecnología óptima pertinente.
(14) Que significa igual en griego. Actualmente la sede central de la
organización de calidad está en Ginebra. Las reglas IRAM, inicialmente
definidas en nuestro país durante el decenio de 1930-1940, fueron
identificándose paulatinamente con las dadas por el instituto ginebrino.
(15) Trabajar en equipo supone en primer lugar compartir un ethos,
entendido como código de valores en los que se nutre la organización.
Es común que hasta en los manuales de empresas comerciales se consigne
la "declaración de valores" como herramienta para encarar las
relaciones públicas (honradez, confianza del cliente). El segundo
requerimiento del trabajo en equipo supone coordinar con otros
conocimientos y habilidades, dentro de un ambiente o clima cooperativo
en el que las relaciones interpersonales deben basarse en la confianza
recíproca. Esto último implica saber que al delegar tareas, el otro
las cumplirá con habilidad técnica y hará con responsabilidad su
trabajo (que no necesariamente supone "amistad").
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